UN DÍA EN LA AGRICULTURA DE REGADÍO

Durante 10 años hemos vivido el día a día de la agricultura de regadío y de los agricultores y nos sigue ilusionando como el primero.

Gracias a todos los que nos han permitido llegar hasta aquí y a todos los agricultores que confiaron el riego de sus parcelas en nosotros.

Agradecimiento también a David Campos por el gran vídeo que nos hizo (http://dcsfilm.blogspot.com.es/)

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RECURSOS DE UN AGROECOSISTEMA

El ecosistema agrícola se puede caracterizar como un ecosistema sometido por el hombre a continuas modificaciones de sus componentes bióticos y abióticos para la producción de alimentos. Estas modificaciones afectan a casi todos los procesos ecológicos, desde el comportamiento de los individuos, la flora y la fauna, la dinámica de las poblaciones hasta la composición de las comunidades y los flujos de materia y energía.

Se diferencian cuatro tipos de recursos: naturales, humanos, de capital y de producción.

 

RECURSOS NATURALES

Son los elementos que provienen de la tierra, el agua, el clima, vegetación natural, siendo explotados por el agricultor en el proceso de la producción agrícola. Los elementos más importantes de estos recursos naturales son: 

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RECURSOS HUMANOS

Están compuestos por la gente que vive y trabaja dentro de la finca y explotan sus recursos en la producción agrícola, basándose en incentivos económicos o tradicionales. Los factores que afectan a estos recursos son: 

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RECURSOS DE CAPITAL

Consisten en bienes y servicios, que pueden ser creados, comprados o prestados por la gente asociada con la finca para facilitar la explotación de los recursos naturales y para la producción agrícola. El recurso de capital se puede dividir en cuatro categorías: 

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RECURSOS DE PRODUCCIÓN

Constituyen la producción agrícola de la finca, tales como cultivos y ganado, éstos se convierten en recursos de capital cuando se venden o convierten en residuos para abono, y son reinvertidos al sistema.

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¿USAMOS CON EFICACIA EL AGUA DE RIEGO?

A pesar de los avances de la tecnología y  la existencia de sistemas de riego más eficaces,  como son los sistemas de riego modernizados, nuestras reservas de agua siguen quedando muy bajas después de cada campaña de riego, equiparándose a años con mucha sequÍa e incluso a tiempos en que no había riegos modernizados.

Uno de los principales motivos de este gasto desmesurado de agua puede deberse a una mala gestión del agua desde los embalses hasta las zonas de regadío. Algunas de las causas pueden ser:

  • Las malas condiciones estructurales y de mantenimiento que presentan los canales y conducciones de agua.
  • No hay control de la cantidad de agua que pasa por cada canal  o conducción de riego en tiempo real.
  • El tiempo de anticipación con la que se pide el agua necesaria para cada zona de regadío es de varios días y, en muchas ocasiones, las zonas de regadío por causas ajenas a ellas (como puede ser la climatología) se ven obligadas a cancelar la mayoría de sus riegos, no disponiendo de sistemas eficaces que puedan anular la concesión de agua que se pidió días atrás. Toda esta agua se desperdicia hacia canales que finalmente terminan en el mar.

Otra de las causas puede ser el exceso de riego en el proceso del crecimiento a maduración de los cultivos, que la mayoría de las veces se debe al desconocimiento por parte del agricultor del terreno, características del cultivo, uso de los sistemas de riegos modernos, datos climáticos, etc.

Finalmente también se puede considerar como factor importante el coste del agua. El precio que se paga por el uso del agua dista mucho del valor real de la misma,  ya que el agua es un bien vital y necesario para el crecimiento y desarrollo de los cultivos. Debido al cambio climático cada año  disponemos de menos cantidad de agua en nuestras reservas por lo que su precio debería de valorarse más detenidamente.

¿Cuáles serían unas posibles soluciones?

  • Conservación y reparación de las infraestructuras de riego.
  • Disponer de un sistema informático para controlar la cantidad de agua que está circulando a tiempo real
  • Desarrollar un sistema que permita aumentar o disminuir la cantidad de agua necesaria para cada zona de riego con un margen de tiempo  adecuado, para evitar el despilfarro de agua debido a condiciones climáticas (por ejemplo una tormenta)
  • Formación a los agricultores sobre los sistemas de riego modernos para un uso eficiente del riego a diferentes cultivos.
  • Realizar un baremo del precio del agua dependiendo de la zona, necesidades del cultivo y reservas de agua existentes.

ImagenAutor: Manuel Álvarez García

IMPORTANCIA DE LA CANTIDAD Y CALIDAD DEL AGUA

Teniendo en cuenta las variaciones que se vienen produciendo en los últimos años con respecto al clima, una de las cuestiones más importantes a tener en cuenta es el uso eficiente del agua.

Por eso debemos considerar que el agua tiene un valor económico mayor del que actualmente se le da, ya que tendemos a infravalorar los recursos naturales presentes en la naturaleza.

Para poder valorar la importancia del agua hay que considerar los factores, la eficiencia y la productividad del agua.

Eficiencia:

  • Eficiencia técnica o productiva, es la producción obtenida por m3 de agua aplicada (kg/m3)
  • Ingresos brutos, son los ingresos que se obtienen por cada m3 de agua que se aplica (€/m3)
  • Eficiencia social, es el empleo generado por m3 de agua en la fase de producción y recolección
  • Beneficio, es el beneficio obtenido expresado en €/m3

Productividad:

  • Coste del agua, es el precio del m3 de agua empleada (€/m3)
  • Coste del riego, es el coste del m3 de agua, teniendo en cuenta el precio del agua, las instalaciones, el mantenimiento de las mismas y la amortización
  • € generados /m3 consumidos, es el datos más representativo a la hora de valorar el agua.

El agua es el insumo más utilizado en agricultura, incluso más que los fertilizantes, las semillas o los pesticidas. Se utiliza para riego, fertirriego, aplicación de pesticidas, procesos post-cosecha…., de ahí que sea de gran importancia tener en cuenta también la calidad del agua. La calidad del agua influye en las siguientes aplicaciones:

Riego:

  • La aplicación de riego y fertirriego afecta a las características del suelo, ya que puede influir en la acumulación de sales, estructura (PSI y RAS), cambio en el PH del suelo que afecta al balance y disponibilidad de nutrientes.                       Desequilibrio entre iones individuales, que afecte a la dureza del suelo.                     Toxicidad causada por iones específicos (B,F,Na,Cl).
  • Una mala calidad de agua influye en la vida útil de los equipos, ya que puede provocar taponamiento de goteros, acumulación de sales en las instalaciones,…
  • La eficiencia de la fertirrigación también se ve afectada por la calidad del agua, ya que puede provocar una distribución irregular de la dosis.

Pesticidas, a la hora de saber la dosis de producto que es necesario disolver en agua, hay que tener en cuenta los siguientes parámetros:

  • PH del agua: el ph recomendado se sitúa entre los valores de 4 y 6.
  • Materia orgánica y partículas de arcilla en suspensión. Producen problemas de turbidez
  • Presencia de ciertos iones

En los procesos post-cosecha hay que tener especial cuidado con la calidad del agua, ya que es vital controlarla sobre todo para mantener la inocuidad de los alimentos, así como a la hora de aplicación de desinfectantes en productos agroalimentarios.

 ImagenAutor: Manuel Álvarez García