Equilibrio de elementos para un correcto crecimiento vegetativo

En la nutrición vegetal existen multitud factores que gobiernan el crecimiento y el comportamiento de los cultivos. Para que un cultivo exprese su máximo rendimiento, es necesario que todos estos factores estén en un nivel óptimo. Si uno o más factores se presentan en niveles  inadecuados, resultará en una disminución del rendimiento.

Por lo tanto, no debemos olvidar que aún estando todos los factores nutricionales en niveles óptimos, una sequía, enfermedades o cualquier factor no controlable puede resultar en un cultivo improductivo.

De todos estos factores que regulan el desarrollo y rendimiento de las plantas, temperatura, humedad, enfermedades, nutrientes, etc, es quizás, la nutrición de las mismas, el más importante.

Lo mejor que se puede hacer es tratar de optimizar el nivel de todos los nutrientes en el suelo y la planta, con la esperanza de encontrar altos rendimientos, siempre que no se encuentre algún otro factor limitante.

Una buena herramienta para saber si la planta está asimilando de forma correcta los nutrientes que se aplican como fertilizantes al suelo es un análisis foliar, para así detectar las cantidades que presenta la planta de cada elemento.

Los cultivos no tienen en cuenta los elementos por sus cantidades sino por su equilibrio dentro de la planta. Es decir, la planta requiere una fertilización completa y bien equilibrada, al igual que el resto de seres vivos.

Como norma general, la interpretación de un análisis foliar consiste en la comparación de los valores obtenidos con tablas de referencia, que en la mayoría de los casos, están basadas en un desarrollo óptimo del cultivo y en un determinado estadio del ciclo vegetativo.

A la hora de tener en cuenta la nutrición vegetal, se deben considerar las interacciones iónicas que ocurren cuando el suministro de un nutriente afecta a la absorción, distribución o función de algún otro. Es lo que se conoce como antagonismos y sinergismos entre los diferentes elementos.

Estas interacciones y antagonismos conducen normalmente a desequilibrios fisiológicos nutricionales que se manifiestan en los órganos de las plantas que se analizan.

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Antagonismos

El antagonismo consiste en que el aumento por encima de cierto nivel de la concentración de un elemento reduce la absorción de otro. Como ejemplos podemos citar:

Na/Ca, K/Mg, Ca/Mg y K, Ca/Fe, Mn, Zn y B, Fe/Mn, N/K.

Quizá el elemento más preocupante en suelos calizos sea el Ca, que como vemos es antagonista con multitud de elementos. También un exceso de abonado nitrogenado vemos que impide una correcta asimilación del K.

Sinergismos

Un sinergismo consiste en que el aumento en la concentración de un elemento favorece la absorción de otro. Por ejemplo N/Mg, P/Mg.

Puede darse el caso de existir sinergismo negativo, donde la carencia de un determinado elemento propicia la deficiencia de otro, como el caso B/Ca.

En muchas ocasiones dos elementos pueden comportarse como sinérgicos o antagónicos en función de sus proporciones relativas, de esta forma si guardan un correcto equilibrio se muestran como sinérgicos.

Por lo tanto, lo más importante para un crecimiento adecuado de un cultivo es mantener una nutrición equilibrada entre todos los elementos, para evitar así la aparición de sinergismos y antagonismos que pueden llevar a una disminución de la productividad de la planta.

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