La cebada. Preparación del suelo y otras curiosidades.

¿Para qué se usa?

La cebada es un alimento que se destina para la alimentación de ganado y aves, en grano, en forraje verde y paja. También es muy importante para la fabricación de cerveza, alcohol y malta. De modo general se agrupan en dos, la de dos carreras o cerveceras y de seis carreras o forrajeras.

Featured image

Labores de preparación de preparación del terreno

La cebada es un cereal de segundas pajas y se cultiva normalmente después del trigo. En variedades de invierno se siembran entre septiembre y noviembre. Como alternativa en una rotación de cultivos podría ponerse en primer lugar pero el trigo es más exigente así que se suele poner en segundo lugar. Las labores preparatorias son similares a las del trigo.

  • Labores profundas: con vertederas o subsoladores con incorporación de abonado de fondo
  • Labores ligeras: para mullir el suelo.
  • Abonado: Se puede dar un abono nitrogenado a base de 40-80 U.F de nitrógeno y con 8-100 U.F de fósforo y potasio. En las cebadas de invierno el nitrógeno se puede fraccionar, aportando dos terceras partes en las labores de preparación del suelo y el resto en cobertera hasta mediados del ahijado.

(*)Muy importante no pasarse con el abonado nitrogenado para no producir encamado y reducir la calidad al incrementarse la fibra. En cebadas cerveceras se debe disminuir el abonado nitrogenado para rebajar el porcentaje de proteínas del grano.

  • Realizar rotaciones de cultivos: para el control de malas hierbas.
  • Inicialmente pasar grada de discos para aportar y eliminar restos de cultivo anterior.
  • Rulado no muy intenso y agrietado en profundidad para que el terreno quede mullido pero no excesivamente fino y se formen costras.

¿Qué suelos van mejor? ¿Qué exigencias y necesidades de riego tiene?

Son excelentes tierras fértiles pero también se consiguen buenas producciones en suelos poco profundos y pedregosos si no le falta el agua al comienzo de su desarrollo. No le van bien los terrenos demasiado arcillosos. Tolera bien suelos muy calizos, el exceso de salinidad en el suelo y también tiene amplio margen de tolerancia a distintos  valores de pH.

La cebada de secano se cultiva normalmente en aquellas tierras que no son apropiadas para el trigo, suelos más ligeros y con menor poder retentivo del agua.

La cebada de regadío es una especie ideal para ir detrás de cultivos en los que se puede retrasar su recolección en  invierno, como maíz, remolacha…

En cuanto al riego y necesidades de agua, la cebada tiene como ventaja que exige más agua al principio de su desarrollo que al final. Es importante tener en cuenta que el riego favorece el encamado, por lo que debe hacerse en la época del encañado. Si se riega cuando ya está espigada se producen daños y se favorece la propagación de la roya.

Curiosidades sobre la cebada

La cebada es un cereal muy recomendable por sus propiedades terapéuticas y nutricionales.

  • Es el cereal más antiguo en cuanto a empleo alimentario.
  • Tiene más proteína que el trigo, pero tiene mucho menos gluten.
  • Es el cereal mejor dotado de fibra (17%) y sobre todo fibra soluble.
  • Es buena fuente de potasio, magnesio y fósforo.
  • Rica en oligoelementos: hierro, azufre, cobre, cinc, manganeso, cromo, selenio, yodo y molibdeno.
  • Reduce la absorción de colesterol.
  • Desintoxicante, sobre todo a nivel estomacal, intestinal y pulmonar.
Anuncios

Agricultura vertical

Todos sabemos que las ciudades han desplazado las áreas de producción agrícola, incrementando el consumo de energía y las emisiones de CO2 por la distancia entre el área de producción y con­sumo. Los huertos urbanos sobre Agricultura Urbana Vertical pretenden acercar la agricultura a la ciudad reduciendo las necesidades de transporte y las emisiones de CO2 mediante la construcción de invernaderos en la cubierta de los edificios.

La integración de invernaderos en las cubiertas de edificios pretende beneficiar a la producción hortícola en sistemas urbanos desde una perspectiva ecología industrial, no sólo en el precio de venta del producto sino también en la potencial reducción del uso de re­cursos a través de la reutilización de flujos residuales, la captación de recursos locales y la absorción de CO2 residual. Esta conexión será utilizada para realzar la sostenibilidad del concepto en cuanto a la producción de vegetales de alta calidad, con bajo impacto ambien­tal y manteniendo el confort térmico en edificios con una menor demanda energética.

El objetivo general es analizar bajo un pun­to de vista tecnológico y de sostenibilidad un nuevo sis­tema de producción hortícola para sistemas urbanos mediterráneos a través de la integración de invernade­ros en la cubierta de edificios.

Esta propuesta contribuirá a desvincular el tra­dicional uso de recursos del crecimiento económico con lo que la cadena de producción se cambiará a escala local y se reducirá radicalmente las necesidades de trans­porte.

Featured image

Con esta agricultura vertical se pretende trasladar una idea de los huertos a la ciudad consiguiendo así contrarrestar el índice de CO2 en zonas urbanas muy distanciadas del campo en dos conceptos básicos:

  • Transporte de alimentos a la ciudad produciendo una ahorro de combustible y por tanto económico.
  • Absorción del CO2 producido por la industria mediante la plantación de plantas purificadoras.

La agricultura vertical consigue mejoras dentro de la vista arquitectónica de las ciudades así como una mejora en el abastecimiento de productos cercanos a la ciudad desde un punto de vista de producción. Si estás trabajando dentro del marco institucional se pueden conseguir unas series de ayudas que permitan ejecutar estos proyectos con alguna garantía en la producción de alimentos así como una buena ejecución en  la construcción paisajista de ese tipo de “huertos de ciudad”.

Resumiendo, los resultados esperados pasan por va­lidar la viabilidad tecnológica de los invernaderos en cubierta de los edificios en un contexto climático me­diterráneo. Se generará un nuevo conocimiento sobre los flujos residuales y su aprovechamiento en un nue­vo sistema integrado. Se cuantificarán los potenciales beneficios ambientales asociados a este sistema tanto para la producción hortícola como para la edificación. En definitiva se obtendrá una visión global de la con­tribución a la sostenibilidad urbana y su viabilidad de implementación.