AGRICULTURA INTENSIVA

La agricultura intensiva es un método de producción agrícola en el cual, se hace un uso intensivo de los medios de producción como la siembra. Consiste en sacar la mayor cantidad de productos por unidad de superficie mediante la utilización de fertilizantes, semillas seleccionadas, regadíos, maquinaria, entre otros. Usa intensivamente la tierra porque la cultiva dos veces al año: en primavera-verano y en otoño-invierno, y como emplea fertilizantes, pesticidas químicos, maquinaria y sistemas de riego.

En este tipo de agricultura se producen cantidades inmensas en reducidos espacios, de un solo tipo de producto. Es utilizada en todas las áreas metropolitanas del mundo, pues con estos cultivos se pretende alimentar a la región metropolitana.

Se requiere fuerte uso de energía solar y de combustibles como petróleo y derivados; se aplican productos químicos como los fertilizantes tratados o los plaguicidas. Las características de la agricultura intensiva son:

  • Alta productividad de la tierra.
  • Utilización de un único tipo de semillas para el cultivo.
  • Localización en llanuras con suelos ricos en nutrientes.
  • Utilización de mucha mano de obra humana.
  • Utilización de plaguicidas y fitosanitarios contra insectos u hongos perjudiciales para los cultivos, aunque es una práctica que va en disminución debido a la consolidación de los métodos de control biológico de plagas.
  • Gasto de enormes cantidades de energía.

María

Ventajas 

  • La agricultura intensiva permite incrementar la productividad agrícola, asegurando al mismo tiempo una fuente estable de alimentos al mismo tiempo que aumenta la población mundial y decrece la superficie necesaria.
  • Los incrementos en la producción, conjuntamente con la mecanización agraria han contribuido a la reducción de la población agrícola, permitiendo que a medida que quedaban libres de las tareas del campo pudiesen incorporarse al sector industrial (caso de Españaen los años 60).
  • Los productos agrícolas como verduras, frutas, y productos de ave de corral se han vuelto menos costosos beneficiando a los estratos socioeconómicos en desarrollo.

La agricultura industrial usa enormes cantidades de agua y energía, lo cual cobra sentido dado que su productividad es varias veces mayor a la de la agricultura tradicional. A diferencia de la agricultura tradicional, la agricultura intensiva es capaz de producir la misma cantidad de alimentos utilizando una cantidad de tierra mucho menor provocando un mayor agotamiento del suelo. El uso intensivo de plaguicidas puede generar que las plagas se vuelvan más resistentes a estos.

Inconvenientes

  • El riego necesita mucho gasto de agua, ya que muchas veces la agricultura intensiva se realiza en zonas con escasez de agua.
  • Los abonos y pesticidas que se utilizan producen la contaminación del suelo y del agua, especialmente las aguas subterráneas.
  • El monocultivo provoca que se reduzca la variedad de especies.
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¿BARBECHO O CULTIVOS CUBIERTA?

El barbecho es una práctica agrícola muy común que consiste en dejar “descansar” las tierras de cultivo durante uno o varios ciclos vegetativos. De esta manera se puede recuperar las mejores condiciones del terreno en cuanto a nutrientes, materia orgánica, humedad etc. se refiere. En este período la tierra no se abandona por completo, sino que se realizan labores que preparan para la siembra del siguiente cultivo, dejando la tierra libre de malas hierbas.

Sin embargo, hoy en día hay otras opciones muy interesantes. Son los denominados cultivos cubierta. Éstos son cultivos secundarios, que no pretenden aumentar la producción, sino que se introducen en las rotaciones y mejoran la sostenibilidad del sistema. Además, ofrecen múltiples ventajas al agricultor, pues aumentan los nutrientes en el suelo, aportan materia orgánica, mejoran la estructura del suelo y controlan las malas hierbas.

Rodrigo

Se podrían clasificar como:

-Cultivos de cobertura: El principal objetivo es el control de la erosión.

Abonos verdes: Finalidad principal de aporte de nutrientes y materia orgánica, mediante la incorporación del residuo vegetal al suelo (Se utilizan sobre todo leguminosas).

-Cultivos captura: Finalidad principal de retener elementos del suelo en la biomasa vegetal. Se usan para evitar el lavado de nitratos o para absorber metales pesados y compuestos que proceden de fitosanitarios, evitando así la contaminación de aguas y suelos.

La Universidad Politécnica de Madrid, llevó a cabo dos estudios donde demostraron que la introducción de estos cultivos reduce la contaminación por nitratos y otras sales que pasan a través del suelo a los acuíferos. Los estudios que realizaron desde esta universidad en campos experimentales, determinaron la acumulación de nitrógeno mineral y sales al sustituir la práctica del barbecho por estos cultivos en regadío. El cultivo principal fue el maíz y los tratamientos que se compararon fueron cultivos cubierta de cebada, veza y el barbecho.

Lixiviado de nitratos
Barbecho 346 kg/ha
Veza 245 kg/ha
Cebada 129kg/ha

Se demostró que este tipo de cultivos, disminuyen el lavado de nitratos durante las fases iniciales de desarrollo del maíz. La cebada fue más eficiente deteniendo el lavado, sin embargo, la veza aumentó la retención de nitrógeno edáfico.

Se comprobó también que la salinidad del suelo no aumentó a pesar de disminuir el lavado de sales, sino que incluso se redujo en las capas superficiales permitiendo una mejora en las condiciones de siembra y germinación del maíz.

Por tanto, se puede considerar esta práctica agrícola como una buena alternativa de futuro, que puede ayudar al agricultor a mejorar sus rendimientos en la rotación de cultivos, tanto en secano como en regadío.

 

 

COMPARACIÓN DE CARACTERÍSTICAS DE LA FOTOGRAMETRÍA Y TECNOLOGÍA LIDAR

 

La Fotogrametría es el conjunto de métodos y procedimientos, donde mediante el uso de fotografías de un objeto o una superficie, podemos deducir las formas y dimensiones del mismo. Se trata de una técnica donde la principal fuente de información es la simple fotografía, siendo éste una imagen plana del objeto. Aquí se encuentra el principal problema de la Fotogrametría, que será obtener la medida y forma de un objeto 3D a partir del uso de fotografías del mismo (2D).

Es un proceso muy complejo en el que el objetivo principal es convertir datos bidimensionales (imágenes planas) en información cartográfica/tridimensional. Algunas de estas técnicas existen desde el siglo XIX, aunque en últimos 200 años han recibido tremendos avances gracias, entre otros, al uso de aviones, desarrollo de cámaras digitales y los satélites artificiales. En la actualidad, el uso de drones ha generalizado el uso de la fotogrametría aérea en muchos más campos de los que anteriormente estaba disponible.

La obtención de varias imágenes para obtener información tridimensional gracias al solape de imágenes es fundamental, pues de lo contrario habría zonas donde la perspectiva no permitiría una información tridimensional debido a algunas zonas de sombra (edificios o objetos grandes).

 

Jose Antonio

 

LIDAR es el acrónimo de Light Detection and Ranging, es decir, detección por luz y distancia. Se trata de un sistema láser que permite medir la distancia entre el punto de emisión de ese láser hasta un objeto o superficie. El tiempo que tarda ese láser en llegar a su objetivo y volver del mismo, es lo que nos dice la distancia entre los dos puntos.

Con la tecnología LIDAR se obtiene una cantidad de datos elevada que permite generar nubes de puntos con las que se pueden determinar las superficies de la zona a examinar y como resultado es que se puede obtener un mapa en 3D de alta resolución para conocer el terreno en cuestión.

Para ambos sistemas, es común el uso de drones para la obtención bien de fotografías en el caso de la Fotogrametría, o bien a través de un sistema láser en el caso de la tecnología LIDAR, aunque anteriormente era común el uso de aviones, quedando relegados en el caso de que se quiera cubrir una gran superficie de terreno.

Las ventajas de la técnica LIDAR frente a la fotogrametría con drones son que puede llegar a cualquier área evitando las “zonas de sombra”, llegando incluso a poder “ver” debajo de la vegetación o en zonas con edificios altos debido a los ecos del LIDAR. Con esta tecnología también es posible detectar los cables del tendido eléctrico, telefónico, etc. gracias la condición metálica de éstos. Además, una característica adicional a destacar de la tecnología LIDAR es la obtención de una gran precisión de la altitud, al ser un sistema láser.

 

El mercado de futuros del maíz, ¿vender la piel del oso antes de cazarlo?

Un contrato de futuros es un acuerdo entre dos partes que se obligan a comprar o vender un determinado bien, o valor, en una fecha futura y determinada.

Un ejemplo: estimo que mi cosecha producirá 1000 t de maíz, y espero cosechar en abril; y tengo un amigo ganadero, que demanda esa cantidad para esas mismas fechas. Si nos ponemos de acuerdo en el precio, podremos firmar un contrato de futuros de maíz.

La Lonja de León daba un precio de referencia para el maíz con menos del 15% de humedad de 183,00 €/t (cotización del 22/08/2018). Su cotización el pasado abril fue de 178,00 €/t.

Nuestro contrato vence en abril de 2019; acordamos un precio de 180 €/t; Ambas partes, vendedor y comprador, se aseguran el precio al que podremos comprar/vender el maíz con 8 meses de antelación. En este caso, el contrato de futuros nos sirve para dar garantía y cobertura al precio.

Si por alguna razón hubiera escasez de maíz, y los precios subieran, el comprador tendría asegurado el precio al que iba a adquirir el maíz (aunque el vendedor estaría obligado a vender en el precio comprometido, con lo que dejaría de ganar); si por el contrario, hubiera abundancia, y los precios bajaran, el vendedor tendría asegurado el precio que iba a percibir.

Compliquémoslo un poco más:

Yo, vendedor, tengo la impresión de que el precio va a subir; pero me gustaría poder asegurarme hoy un precio mínimo, así que le propongo a mi amigo ganadero el siguiente trato: “Te pago 15 €/t hoy, por tener la opción de venderte mi cosecha, en abril, a 185 €/t”.

Mi amigo ganadero cree que el precio va a mantenerse o bajar, y que estará entre los 170 y los 185 €/t así que me acepta el trato.

Acabamos de firmar un contrato de opciones “put”, o de venta.

Si el precio de mercado baja de los 185 €/t yo querré ejercer la opción de venta; Mi amigo ganadero me pagará los 185 €/t, y mientras el precio de mercado no sea inferior a los 170 €/t ganará en la operación (185 que me paga – 15 que le pagué = los 170 €/t del punto de equilibrio).

Si el precio está por debajo de los 170 €/t, mi amigo ganadero se sentirá un poco frustrado, porque habría podido abastecerse a un precio menor; sin embargo, la opción “put” le habrá generado al menos una expectativa bastante cierta de lo máximo que iba a pagar (170 €/t), y además habría dispuesto hoy de un dinero (15 €/t) con el que no contaba.

Si el precio de mercado sube más allá de los 185 €/t, se lo venderé al mejor postor; habré pagado una “prima” (15 €/t) por asegurarme un precio mínimo (185 €/t).

Imaginémonos que pasa un mes, y todo apunta a que el precio va a subir; condiciones climáticas adversas, un crecimiento desmesurado de la demanda para piensos, o una decisión política, como reforzar los incentivos al uso de biocombustibles, como el bioetanol, producido a partir de maíz.

Mi amigo ganadero empieza a preocuparse: está convencido que en abril, cuando él va a necesitar al menos 1000 t de maíz, el precio es posible que ronde los 195 €/t. Está seguro de que yo no voy a ejercer mi opción de venta, porque con un precio de lonja de 195 €/t, estaría perdiendo dinero en la operación. Así que decide ponerse a buscar nuevas opciones, y se acuerda de que otro amigo común, agricultor, como yo, produce también maíz, y podría entregarle las 1000 t que él necesita, en el plazo dado (abril de 2019). Le llama, y lo que le cuenta, le sorprende:  nuestro amigo común no cree que el precio vaya a subir.

Así que le hace la siguiente propuesta: “Te pago 15 €/t hoy, por tener la opción de comprarte 1000 t de maíz, en abril de 2019, a 180 €/t”.

Nuestro amigo piensa “Si el precio está por debajo de 180 €/t, no hará uso su opción (o derecho de compra). Si el precio de mercado está entre 180 €/t y 195 €/t (los 180 que me va a pagar, más los 15 que me dio a cambio de su opción) gano; Y si el precio se dispara por encima de 195 €/t, lo cual no creo que pase, dejaré de ganar algo, pero al menos tendré asegurado un ingreso de 195 €/t. Está claro, tenemos un trato”.

Mis dos amigos, el ganadero y el agricultor, acaban de firmar un contrato de opciones “call”, o de compra.

Así descrito, y a pequeña escala, todo parecen ventajas; y es que en esencia, los contratos de futuros, y opciones, fueron creados con ese fin: generar estabilidad en los precios de mercado, tanto a la parte compradora como vendedora, en productos que, por estar rodeados de incertidumbre, sufrían de una gran volatilidad; otorgar ciertas garantías de seguridad de suministro a quien estaba dispuesto a pagar una prima por ello; y enviar una “señal” al mercado de cuál podría ser la demanda futura de un determinado bien.

Una pregunta lógica es desde cuando se realizan este tipo de operaciones: se citan con frecuencia operaciones similares en el antiguo Egipto, o en Grecia (donde Thales de Mileto se forró anticipando cómo iba a ser la cosecha de la aceituna). En Japón, en el S XVII, se estableció un mercado similar para comerciar con arroz pero el gobierno imperial lo suprimió en 1869 porque distorsionaba gravemente los precios.  Sin embargo, la primera referencia moderna, y que aún perdura como el principal mercado de commodities* agrícolas del mundo es el Chicago Board of Trade, establecido en 1848.

La cuestión se oscurece un poco cuando aumenta la distancia entre quien produce (y percibe el precio de productor) y quien comercia con los derechos sobre el bien (o sea, la piel del oso) ; y cuando decisiones políticas (el ejemplo más claro es el antes citado incentivo al uso de bioetanol, producido a partir de maíz) provocan una competencia feroz por el bien que termina repercutiendo en alzas en los precios que pagan los demandantes (mi amigo el ganadero), sin que necesariamente se vean beneficiados los productores (los agricultores).

El mercado de futuros no causa el problema, pero puede ayudar a multiplicar sus efectos.

La pregunta es, ¿Cuánto me puede afectar esto a mi?

La respuesta está en este gráfico:

Jorge

No se refiere ni a maíz, ni a Chicago: es representa la evolución de los precios del trigo en España (línea roja, referencia de la terminal de graneles del puerto de Tarragona) y el MATIF, (o Marché à Terme International de France; el mercado de futuros agrícolas de referencia en la Unión Europea).

La correlación entre los precios es del 93%; salvo en momentos puntuales donde el precio de los futuros cae por debajo del precio de mercado, existe una relación muy clara entre ambos.

La conclusión podría ser desalentadora: que existe un espacio cerrado, muy alejado del campo, que ignora completamente a quien produce y a quien demanda, y cuya única preocupación es obtener el máximo beneficio, realizando una labor de intermediación ficticia, y sin aportar nada de valor a la cadena; porque esa podría ser la realidad, si no existiera regulación. 

Pero existe. Podrá ser imperfecta, pero ahí está; su función es precisamente limitar las prácticas meramente especuladoras, y fomentar que el mercado funcione. Por si queda alguna duda al respecto, conviene recordar que en julio de 2018 la Comisión Europea impuso a Google una multa récord por 4.343 Millones de Euros por abuso de posición, esto es, por distorsionar el mercado. 

Y no se puede olvidar que en esa intermediación ficticia si se aporta un valor, que no se debe trivializar: se aporta seguridad.  La que obteníamos mi amigo ganadero, y yo, si firmábamos nuestro contrato de futuros para comerciar con mis 1000 t de maíz en abril de 2019, o lo obteníamos cada vez que llegábamos a un acuerdo sobre nuestras opciones. 

En su libro “El Economista Camuflado”, Tim Hartford se imaginaba

“a un oficial soviético que intentando comprender el sistema occidental, preguntaba “díganme… ¿quién es el encargado de suministro de pan para la población de Londres?”. La pregunta es cómica, pero la respuesta – <<nadie>>- resulta perturbadora.”

Le contestó en enero de 2018, en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados, uno que va camino de la cárcel (que no por ladrón, deja de tener razón en esto)              “es el mercado, amigo”.

*por commodity (plural, commodities) se denomina a todo bien que es producido en masa por el hombre o incluso del cual existen enormes cantidades disponibles en la naturaleza, y que por tanto tiene un valor o utilidad y un nivel de diferenciación o especialización muy escaso. Para regularlo se establecen normas o estándares (por ejemplo, para el maiz, hablamos de que tiene menos de un 15% de humedad). Cuando lo adquieres, adquieres el producto (maiz <15%humedad, y cualesquiera otras normas conocidas que se establezcan para esa comodity) e idealmente no distingues ese maiz de otro; te da igual, por ejemplo, su origen o su trayectoria hasta llegar a tus manos.

Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas

El Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC) permite identificar geográficamente las parcelas declaradas por los agricultores y ganaderos, en cualquier régimen de ayudas relacionado con la superficie cultivada o aprovechada por el ganado.

Pensado inicialmente con el propósito de facilitar a los agricultores la presentación de solicitudes, con soporte gráfico, así como para facilitar los controles administrativos y sobre el terreno, el SIGPAC se ha convertido en una herramienta de enorme utilidad en campos diferentes del agrario (geología, infraestructuras, urbanismo…), lo que obedece a su concepción y desarrollo, en el que se hace uso continuo y permanente de las tecnologías más avanzadas en información geográfica automatizada.

El SIGPAC está formado por imágenes aéreas, también llamadas ortofotos, que abarcan todo el territorio nacional, sobre las que se superpone los planos parcelarios de catastro de rústica, de este modo para cada referencia concreta, el sistema proporciona automáticamente la parcela referenciada.

Entre los objetivos más significativos del SIGPAC figuran los siguientes:

  • Facilitar a los agricultores la presentación de solicitudes, mediante soportes gráficos, necesarios para las declaraciones de superficie.
  • Facilitar los controles administrativos ya que, la información digital ayudará a la Administración a identificar mejor el origen de los errores derivados de las declaraciones de los agricultores o de la grabación de los datos, y servirá de soporte documental para la resolución de casos dudosos que se detectenen los controles realizados.
  • Facilitar los controles sobre el terreno, agilizando la localización de parcelas y permitiendo la realización de “visitas rápidas ” tanto en los controles clásicos como de teledetección.

El MAPAMA pone a disposición de la administración y los agricultores un visor online, que permite la visualización y consulta de los datos que ofrece sigpac, así como otras utilidades como medir parcelas o consultar los códigos de un recinto, entre otras.

Visor SIGPAC:http://sigpac.mapa.es/fega/visor/

Laura

Fuente: https://www.mapama.gob.es/es/

 

LA DIFICULTAD DE ACERTAR EN UNA CAMPAÑA ATÍPICA

Las intensas lluvias que sucedieron a una dura sequía han complicado la aplicación de fertilizantes y fitosanitarios.

Las abundantes lluvias y las inundaciones han provocado que, en algunas zonas, haya sido necesario realizar hasta tres coberturas para conseguir la adecuada asimilación del nitrógeno por parte de las plantas. Esto, después de meses de una sequía que tampoco permitió realizar la siembra en unas condiciones óptimas. Son circunstancias que han complicado la toma de decisiones a la hora de adquirir y aplicar fertilizantes y fitosanitarios.

Lidia

 

DIFÍCIL APLICACIÓN DE FITOSANITARIOS Y FUNGICIDAS

En lo relativo a estos productos, se están registrando incrementos muy notables en relación con el año anterior. Varias circunstancias lo han motivado. En general ha habido bastante más septoria que ningún otro año y más roya amarilla que el año pasado; y en determinadas zonas, al final del ciclo se ha detectado también roya parda. Las circunstancias han cambiado mucho y es normal que se haya dado este aumento en la adquisición de estos productos. Podemos situar la subida entre el 30 y el 40%.

FERTILIZANTES

Para poder realizar un buen análisis de cómo ha transcurrido la campaña en cuanto a la utilización a la utilización de fertilizantes hay que tomar como referencia lo ocurrido el año anterior. La cosecha en Castilla y León fue tremendamente mala, por lo que ya se preveía que el abonado de siembra tampoco iba a ser bueno. Y se confirmó, con una bajada de entre un 10 y un 15% en la adquisición de abonos complejos y de mezcla. En cambio, en la zona del Ebro, que tuvo una última campaña aceptable, la fertilización de siembra ha sido como la de cualquier año normal.

En lo relativo al abono nitrogenado, sí que se ha producido un aumento significativo con respecto a 2017. En la zona del Ebro, al llover tanto se tuvo que aportar más nitrógeno o hacer dos coberturas, incluso tres en algunos casos. El motivo es que cuando car tanta agua, el nitrógeno y el azufre se lavan.

En cuanto a los datos relativos a la comercialización, si el año pasado se vendieron 27 mil toneladas de urea, este año se habla ya de un 10% más.

 

¿CULTIVAMOS PECES?

El arroz es un alimento básico en muchas comunidades asiáticas, y la cría de peces en arrozales es una tradición de varios siglos en muchos países de la región y hasta milenaria en algunas partes de China.

Los terrenos donde se cultiva arroz, son generalmente poco adecuados para el resto de los cultivos. El monocultivo en general es una práctica que provoca con el tiempo la degradación del terreno en cuantía de nutrientes y materia orgánica, por lo que el rendimiento puede verse mermado.  También el hecho de optar consecutivamente por un mismo cultivo permite la continuidad de plagas, malezas y enfermedades, cuya presencia aumentaría año a año si no se implementan prácticas adecuadas para evitarlo.

El cultivo conjunto de arroz y peces mitiga el impacto medioambiental de los productos agroquímicos y ayuda a incrementar la rentabilidad del cultivo de arroz:

  • Alimento para peces y menos plagas: los peces se alimentan de las malas hierbas y las plagas, lo que promueve el control de las plantas nocivas y reduce el daño causado por los insectos. Esto mejora el cultivo de arroz al tiempo que reduce las necesidades de alimentos de los peces y el uso de plaguicidas.
  • Fertilizante gratuito: el estiércol de los peces sirve de fertilizante y el movimiento de estos ayuda a remover el suelo y mantenerlo suelto, lo que fomenta la descomposición de los fertilizantes y el desarrollo de las raíces.

Iris

Actualmente se está valorando su implantación en diferentes  lugares, sobretodo en algunas zonas de África, donde se está intentando aumentar la productividad agrícola y la mejora de sus medios de subsistencia ante el crecimiento demográfico. Su implantación  puede desempeñar un papel muy importante en la reducción de la pobreza y en la  mejora de la seguridad alimentaria y nutricional.

A través de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura) se ha puesto en marcha un programa de intercambio de experiencias entre China y países de África, Asia y el Pacífico Sur.

http://www.fao.org/3/a-i4289s.pdf